miércoles, 23 de septiembre de 2015

El lugar del miedo

Sobre la mas tenebrosa penumbra me encuentro, el deseo ferviente de respirar aunque sea una bocanada de aire es desesperante, cada segundo aquí me hunde mas y mas en lo que parece no tener fin. Las tripas se revuelven y se contraen como si alguien se alimentara de el mas despreciable potaje creado a base de todos mis miedos. Mis manos no obedecen ni las mas simples ordenes, solas yacen como acariciando una helada arena que las domina desde quien sabe donde. Mi corazón aun en pie latiendo salvajemente, busca redención en mis pensamientos, exigiendo razones para tal pesar, y mi cerebro inoperante y sin respuesta alguna solo decide alejarse y esperar a que algún día, pueda ser él quien tenga algo que decir.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Deseo al Aire

No puedo pedir que me ames, que me desees de la manera que yo lo hago, que me necesites a cada minuto y lo se, con la mas grande certeza lo sé. Sé también que corro el riesgo de que jamas lo hagas... pero lo necesito, necesito el riesgo, necesito la pasión, dejar secar mi corazón sobre la mesa y que se enfríe mientras espero algo milagroso.
 Teniendo en claro esto te pido que me dejes amarte, que me dejes acercarme mas, ruego que me permitas pensar en ti en cada modo y sentido, y planear cada minuto contigo, que me dejes vivir una ilusion con tu rostro y perderme en sueños de bodas y viajes a Paris, que en fantasias sea yo quien toma tu mano por las noches, y con quien compartes un té caliente mirando por la ventana de nuestra casa, que existe solo en cuando mis ojos se cierran. Dame el placer de dedicarte unos versos tontos y trazos imprecisos, de darte mi tiempo, la moneda mas preciada, y mi juventud, mi fuerza y mi primer pensamiento, quiero que seas la que posea mi destino, mis alas y mi voz.
Te ruego, te imploro que me des el honor y placer de amarte mas, solo un poco mas y que no me apartes, aunque no me ames o que si en efecto me quieras un poco como para alejarte... nunca lo hagas, necesito morir y sentirme vivo, quiero una vez mas sentir la caida, la maravillosa caida antes del pavimento, ver las imagenes de la vida que no tuve contigo, y creer que pueden ser ciertas, necesito que seas la zanahoria delante de este burro, perderme en la posibilidad de que me ames, de que en algun momento te atrevas a amarme un poco mas, solo un poco mas.

Ingredientes

Soy tu padre, soy tu madre y el amor,
soy el tiempo que pasa lento.
Soy lo poco, soy lo mucho, soy lo que nunca fue,
soy lo eterno que se escapo sobre el tiempo que vuela.
Soy el llanto, el chiste facil y la ceremonia del té,
soy el espejo de cada mañana.
Soy el sur argentino, soy el sur del polaco y soy el oeste,
soy el tango que se silba en la terraza.
Soy la calavera, el tabaco y el berretin,
soy tus antepasados que gritan en tus ojos.
Soy el hambre, soy la paz y el olvido,
soy la vida que por momentos recordas vivir.
Soy cada ladrillo que te armó, cada piedra, cada suspiro y cada mirada,
soy vos y vos... yo.

martes, 8 de mayo de 2012

Pensando en mi

A veces al pensar sobre mi mismo recurro a la clasica pregunta "¿lo harias de nuevo?" a veces no se que contestarme y esa es la parte profunda, no el hecho de decir que lo haria de vuelta y decirlo sin demostrar la mas minima duda o dando un estupido sermon acerca del por qué si lo volveria a hacer, esta pregunta va mas alla de eso y ahi esta lo maravilloso.
Esta pregunta me pone como juez y verdugo de mi mismo me hace elegir entre ser yo o ser alguien mas ¿quiero serlo o vivir la vida que no me tocó? "Una mejor" dicen algunos, una distinta mi amigo, nunca mejor.
Qué hubiera sido sin las frases de mi calavera, sin esa mariposa que alguna vez voló en mi suspiro, si el tabaco no me hubiera traido recuerdos o si la almohada hubiera contado menos lagrimas... insisto (y vale la pena aclarar que no es por defender a esta version de mi con la cual me he encariñado) que seria distinta, pero nunca mejor... o por lo menos eso pienso en esta vida que me toco vivir.

lunes, 26 de marzo de 2012

Los ojos del Fantasma

Esa sensación cuando estas ahí... la entraña que se retuerce y el ecosistema que vuelve a la vida dentro de mí, el miedo y la emoción que suben por mis lomos y arañan mi espina, me sacas de la falsa vida y me llevas a otro lugar.
Rasga la realidad tu imagen en mi mente, esa imagen que jamás voy a borrar, que no puedo borrar... te imprimiste en la base de mi calavera, te tatuaste sobre el interior de mis parpados para que te vea aun en mis sueños, hasta cuando sueño despierto, aunque ya por mi tiempo no se me permita soñar mas.
Llévame a la vida, en donde la tierra no enfría mis labios, y mis brazos solo tienen un lugar, donde la palabra ya no sirve y la existencia toda se reduce a nuestro respirar, imagen bella preparaste para una eternidad, yo te espero y te admiro, desde el olvido y un poco mas allá, rodeado de este vulgar pino y recostado para recordar... no se perder y tampoco quiero ganar.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Mano costilla

Sucede, el gris y la niebla,
el frio por la espalda
y el clínico metal que rueda por mis labios.
Permaneces en la base de la calavera,
la calavera que sobre el sol me enfunda,
y comprendes como la vida
poco a poco se estira
poco a poco contamina.

Te abalanzas a mi frente
chocas mis rodillas
sangras sobre el filo
asesinas... mutilas.

Ya de un ser no queda nada
ya de mi solo imaginas,
rellenas, sufres,
levanta y mira
mi vida se estira
a cada paso contamina.

Sublime, el ruido, el llanto
palabras sueltas y el aire seco
tu mano sobre mis costillas,
reduces mi cuerpo
boca sin verbo,
todo contrae
poco a poco contamina

martes, 30 de agosto de 2011

cuestion de momentos

Tras la más espesa coraza, tras la mirada más dura o las palabras mas frías, siempre y sin miedo a equivocarme lo repito, SIEMPRE hay un corazón que siente, que vive... quizás en forma distinta, riendo en el día gris, o llorando la muerte de un diente de león, pero todos sentimos igual el derrumbe cuando perdemos, ese bendito derrumbe que nos dice que algo hubo, donde solo quedaron escombros... hubo algo, y la desesperanza, el desamor y el odio, pero también el enamorarnos perdidamente, las mariposas en el estomago, la sonrisa que no se puede esconder al hablar de ella o él, el recordar su rostro con cada canción, en que el tiempo vuela, que el sol se esconde muy rápido o que el aire es distinto cuando esta cerca y si esta a la distancia... pareciera que está a mi lado.
Todos sentimos lo mismo, solo que en momentos diferentes, amó en el momento que vio a su esposa y yo en el momento en que vi una flor. Pero por mirar tarde, o quizás, demasiado rápido te escribo desde el olvido, desde el corazón tallado en el árbol, desde las cartas que nunca escribí, desde la canción que nunca cante, del smoking que no me puse y el anillo que nunca te compré, porque la pena por tardar es esta, el olvido.

domingo, 28 de agosto de 2011

memorias de tabaco


Hoy me siento en la oscuridad y vienen a mí nuevamente, y el humo del tabaco que dibuja sus rostros, las estrellas testigos de los bellos escenarios, cuentan la historia, de la lucha, de la gloria.
Era un primavera como pocas hubo en mi vida, te vi cantando bajo un cielo azul y los pies en el lago cristalino, recuerdo tu ojos negros con esa mirada que me lleno de vida, y que tu largo cabello tocaba las cuerdas de tu guitarra, yo era joven y la vida para mi recién comenzaba y cada noche tu pelo negro se mojaba con el agua fría del lago, y tu piel y mi piel se erizaba con cada caricia, caminábamos bajo los cerezos y nos besamos tras la cascada, fuimos felices, el cielo lo sabe bien.
Cada verano volvías, y tras los festejos del colorido carnaval yacía el fuego de nuestra juventud, aunque no lo creas hoy también te recuerdo a ti, mi corazón se aceleraba al ver tu rojo cabello salir por la puerta de la casa de aquella anciana, las largas caminatas y las charlas sin sentido que eran solo la excusa para hacer más humano nuestro deseo más profundo. Corriendo bajo la lluvia, escondiéndonos en los pórticos, llevando nuestras risas a cada rincón. Fueron muchos veranos los que te amé, y muchos inviernos en los que te amé mas, las estrellas son testigos de ello.
En mi balcón, oigo el rugir del mar, las voces de tantas dichas, de tantas noches, pero entre ellas siempre recordaré la tuya y ese bello cuadro de dos jóvenes corriendo de la mano yo tan formal y tú tambien con ese vestido negro como la noche, tu sonrisa que me iluminaba y el fuego de mi corazón que ardia hasta mis labios. Sentí que en ese momento la vida me sonreía, y tenía ojos azules como el hielo, y un cabello rubio como el sol. Supimos perdernos entre nuestras familias y nuestros pies iban más rápido que nuestros corazones, y nos reíamos… como nos reíamos... pero el silencio se apoderó de los dos tras las puertas de ese balcón, cada centímetro de esa habitación era perfecto, los hicimos perfectos. Luego las caminatas bajo la nieve de ese invierno juntos, uno de los más bellos inviernos ya que fue hecho para nosotros, el pasto y luego los paseos en barco, las reuniones con tu familia y el escaparnos de la mía. Pensar que todavía el viento cuenta esta historia…
El frio me penetra hasta los huesos, y cada segundo recuerdo más, pero es tarde y se acabo mi tabaco, y los recuerdos se van como el cielo en la ciudad, como las estrellas en el día, como el humo del tabaco en el viento de verano.


sábado, 20 de agosto de 2011

Sesenta y dos lunas

Hace sesenta y dos lunas... hace exactamente sesenta y dos lunas que te congelaste, que tu mundo entero se paralizo, y yo viví, todos vivieron, pero vos te quedaste ahí, estática, con tu mente sintiendo lo mismo y tu corazón sin latir, simplemente ahí.

Te miro y te veo, estas allá, en donde me encontraste una vez, en ese extraño y oscuro vacio, perdida y sin siquiera saber quien sos. Los pasillos te llevan a muros y cada puerta y ventana a muros también, el húmedo y frio piso y el aire es espeso y nauseabundo en cada una de las bocanadas, pero nada se compara, ninguna de estas morbosas perturbaciones se compara con el enfermizo y absoluto silencio, ahora lo sabés, tu único compañero es tu propio respirar, el transitar de ese pútrido aire que acaricia tu garganta y pulmones que con cada segundo que pasa te empuja a la locura, y cada hora es un año y cada día una eternidad, y los segundos en los que no te mueves los segundos se clavan como agujas en tu cráneo.

Ojala pudiera decirte que hay un buen final, ojala pudiera, pero no lo sé, pero si puedo decirte, mi querida niña, conocerás la locura y la enfermedad.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Los reyes del tiempo

Decirnos hermanos era poco, éramos nuestros confidentes y brillantes en lo que nos proponíamos, equilibrio perfecto, electrones y protones, inseparables, incorregibles y eternos. Nos adueñamos del mundo por un tiempo, ese pequeño y retorcido mundo nuestro, la vida pasaba rápida y fugaz como naturalmente es, pero no para nosotros. Lloramos, reímos y padecimos juntos como si fuéramos uno solo.

Hoy ya pasaron más otoños de los que puedo recordar, y le rendí cuentas a la vida y devolví los años que robamos. No debió ser, era demasiado sublime, desacertado para un ser humano, extraordinario para cualquier mortal, inconcebible para los hombres, así que el tiempo lo arrebato, y no lo vimos venir... no vi los ojos de la pantera hasta que sus blancos y afilados colmillos me arrancaron la garganta y las garras del cruel destino me robaron el fuelle, y callé, por siempre, callé.

Quien lo hubiera dicho, que no nos vemos y te veo tan grande y yo igual mi amigo, ¡nos arrebataron la vida! ¡nos robaron la juventud mi hermano! Nos redujeron a cenizas... a pobres escombros de un hogar que ya... no es. Los eternos, los dueños del mundo... del tiempo, nosotros... a nosotros, si... nos quema el sol, como las lagrimas a la luz del pasillo, como ellas... nos desvanecemos... nos miran, nos pisan y sin hablar amigo querido me voy... te vas.