sábado, 20 de agosto de 2011

Sesenta y dos lunas

Hace sesenta y dos lunas... hace exactamente sesenta y dos lunas que te congelaste, que tu mundo entero se paralizo, y yo viví, todos vivieron, pero vos te quedaste ahí, estática, con tu mente sintiendo lo mismo y tu corazón sin latir, simplemente ahí.

Te miro y te veo, estas allá, en donde me encontraste una vez, en ese extraño y oscuro vacio, perdida y sin siquiera saber quien sos. Los pasillos te llevan a muros y cada puerta y ventana a muros también, el húmedo y frio piso y el aire es espeso y nauseabundo en cada una de las bocanadas, pero nada se compara, ninguna de estas morbosas perturbaciones se compara con el enfermizo y absoluto silencio, ahora lo sabés, tu único compañero es tu propio respirar, el transitar de ese pútrido aire que acaricia tu garganta y pulmones que con cada segundo que pasa te empuja a la locura, y cada hora es un año y cada día una eternidad, y los segundos en los que no te mueves los segundos se clavan como agujas en tu cráneo.

Ojala pudiera decirte que hay un buen final, ojala pudiera, pero no lo sé, pero si puedo decirte, mi querida niña, conocerás la locura y la enfermedad.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Los reyes del tiempo

Decirnos hermanos era poco, éramos nuestros confidentes y brillantes en lo que nos proponíamos, equilibrio perfecto, electrones y protones, inseparables, incorregibles y eternos. Nos adueñamos del mundo por un tiempo, ese pequeño y retorcido mundo nuestro, la vida pasaba rápida y fugaz como naturalmente es, pero no para nosotros. Lloramos, reímos y padecimos juntos como si fuéramos uno solo.

Hoy ya pasaron más otoños de los que puedo recordar, y le rendí cuentas a la vida y devolví los años que robamos. No debió ser, era demasiado sublime, desacertado para un ser humano, extraordinario para cualquier mortal, inconcebible para los hombres, así que el tiempo lo arrebato, y no lo vimos venir... no vi los ojos de la pantera hasta que sus blancos y afilados colmillos me arrancaron la garganta y las garras del cruel destino me robaron el fuelle, y callé, por siempre, callé.

Quien lo hubiera dicho, que no nos vemos y te veo tan grande y yo igual mi amigo, ¡nos arrebataron la vida! ¡nos robaron la juventud mi hermano! Nos redujeron a cenizas... a pobres escombros de un hogar que ya... no es. Los eternos, los dueños del mundo... del tiempo, nosotros... a nosotros, si... nos quema el sol, como las lagrimas a la luz del pasillo, como ellas... nos desvanecemos... nos miran, nos pisan y sin hablar amigo querido me voy... te vas.

miércoles, 22 de junio de 2011

Vitacora 23-62-11

Son tiempos duros, el campo de batalla es cada vez más grande y ya casi no hay lugar donde respirar tranquilo, las fuerzas enemigas se hacen cada vez más numerosas y cada vez más fuertes, sus armas han mejorado a pasos agigantados. Cada día que pasa más compatriotas caen, los que veíamos firmes... caen, los que parecían intrépidos y valientes... caen, los que se jactaban de estar dispuestos a todo... caen muy rápidamente, estamos siendo testigos de lo que pensamos que jamás llegaría, de lo que jamás imaginamos.
Esta tarde con mis camaradas vimos desvanecerse una unidad entera, cientos de soldados, fulminados, destrozados, no sabíamos que hacer... el silencio se adueñó del campo, solo el silbido una suave brisa acariciaba nuestros escudos mientras las hierbas eran regadas con su sangre y nuestras lagrimas. Esto no nos detuvo, no es la primera vez que sucede, ceñimos nuestros lomos, ajustamos nuestros calzados y seguimos adelante, pero en silencio.
Nuestros heridos de a poco se componen, esa es buena noticia, y he logrado reparar mi yelmo, mi herida aun está abierta, pero no tardara en sanar, solo debo tomarme el tiempo de utilizar el Ungüento que nos proporcionó nuestro General.
Parece que la paz ya no existe, que la violencia y la destrucción la devora tan rápidamente, no debo bajar la mirada, debemos seguir adelante, todavía hay muchos a quienes salvar.

Seguir adelante y auxiliar, rescatar y seguir firmes, el camino es largo pero el galardón está cerca y nuestra patria nos espera.

martes, 21 de junio de 2011

Vitácora 21-62-11

Duele ver como tantos van cayendo en esta dura guerra, cada batalla se lleva mas y mas soldados, tantos amigos y hermanos, tanto dolor... y, aunque sé que no debo y que va a hacerme mal, a veces me atrevo a mirar hacia atrás, donde el sol y las nubes son rojizas y la tierra se tiñe de carmín y de blanco hueso, y el fruto de ese suelo solo son falanges y mandíbulas, restos del manjar de aquellas bestias que parecían tan sabias, atractivas y decentes.

Yo ahora camino hacia adelante, el camino no termina, y estoy herido gravemente y a veces mi torpeza solo estorba al resto. Mi General dejo sus pasos, una huella que seguir, una esperanza y una fe en su camino.

Ya estamos aquí, codo a codo, y ya no hay vuelta atrás, es seguir adelante y auxiliar, rescatar y seguir firmes, el camino es largo pero el galardón está cerca y nuestra patria nos espera.

martes, 24 de mayo de 2011

Allá, lejos

No hay lugar donde esconderse, no hay paredes que mirar, no hay nada, solo el vacio, el silencio y los pensamientos, no hay donde jugar ni donde aburrirse, solo la ausencia, siquiera el viento se asoma y la luna teme y solo el recuerdo de un violín y un bandoneón que lloran en el cordón de una vereda y la imagen escondida de el vaso de vino que me venció y la risa de los gélidos cuerpos que cantaban y gritaban junto al encogido sol.

martes, 26 de abril de 2011

Más allá del telón

Vive hoy la vida,
del otro lado del telón,
donde las rosas se marchitan,
donde llora el bandoneón.
Donde el odio sigue vivo,
donde solo es la razón
y donde todas tus palabras
jamás logran la canción.
Donde nadie ríe por reír
al otro lado del telón
ya que se prepara el papel
para la gran ofuscación.
Rompe hueso
rompe amor
adiós tela de telón
si la vida se termina
hoy se acaba la ilusión.

sábado, 18 de diciembre de 2010

caramelo

Dulce caramelo que te paseas por mi boca con ruta incierta, y envuelves mi lengua con tu dulce sabor, dibujas un camino dejas como una estela de gusto alegre y vivo, te manipulo, te llevo casi involuntariamente hacia tu cruel y mortal destino; Incisivo central, incisivo lateral, colmillo y primer molar, tu ruta preestablecida para tu ejecucion... te trituro, te muelo, y te disuelvo dentro de mi boca, tus particulas me raspan el paladar, te aprieto... mas fuerte... ya no queda nada de vos, que no sea parte de mi ya, ahora sos la energia de mi suspiro y tu sabor, como un fantasma, se siente aunque ya no estes.